(para 4 personas)
500 g de carne molida mixta (res y cerdo)
2 rebanadas de pan del día anterior
100 ml de leche
2 huevos
50 g de queso parmesano rallado
2 cucharadas de perejil fresco picado
1 diente de ajo picado (opcional)
Sal y pimienta al gusto
Aceite de oliva virgen extra (para freír)
500 g de carne molida mixta (res y cerdo)
2 rebanadas de pan del día anterior
100 ml de leche
2 huevos
50 g de queso parmesano rallado
2 cucharadas de perejil fresco picado
1 diente de ajo picado (opcional)
Sal y pimienta al gusto
Aceite de oliva virgen extra (para freír)
Para la salsa:
700 g de puré de tomate (passata)
1 diente de ajo
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal, pimienta y una pizca de azúcar
(Opcional) unas hojas de albahaca fresca
700 g de puré de tomate (passata)
1 diente de ajo
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal, pimienta y una pizca de azúcar
(Opcional) unas hojas de albahaca fresca
👩🍳
Preparación
Preparar el pan
Remoja el pan en la leche durante unos minutos hasta que se ablande.
Escurre el exceso y desmenúzalo con las manos.
Mezclar los ingredientes
En un bol grande, coloca la carne, el pan remojado, los huevos, el parmesano, el perejil, el ajo, la sal y la pimienta.
Mezcla bien hasta obtener una masa homogénea y suave.
Formar las albóndigas
Toma pequeñas porciones y forma bolitas del tamaño de una nuez (o más grandes si lo prefieres).
Déjalas reposar unos minutos en un plato.
Freír ligeramente
En una sartén, calienta el aceite de oliva y dora las albóndigas por todos lados.
No necesitan cocinarse por completo — solo sellarse para mantener los jugos dentro.
Preparar la salsa
En otra sartén, sofríe el ajo en aceite.
Agrega el puré de tomate, sal, pimienta y azúcar.
Cocina a fuego bajo durante 10 minutos.
Unir y cocinar
Añade las albóndigas doradas a la salsa y cocina todo junto durante 30 minutos a fuego lento, moviendo ocasionalmente.
El resultado: albóndigas tiernas y jugosas con una salsa espesa y aromática.
Preparar el pan
Remoja el pan en la leche durante unos minutos hasta que se ablande.
Escurre el exceso y desmenúzalo con las manos.
Mezclar los ingredientes
En un bol grande, coloca la carne, el pan remojado, los huevos, el parmesano, el perejil, el ajo, la sal y la pimienta.
Mezcla bien hasta obtener una masa homogénea y suave.
Formar las albóndigas
Toma pequeñas porciones y forma bolitas del tamaño de una nuez (o más grandes si lo prefieres).
Déjalas reposar unos minutos en un plato.
Freír ligeramente
En una sartén, calienta el aceite de oliva y dora las albóndigas por todos lados.
No necesitan cocinarse por completo — solo sellarse para mantener los jugos dentro.
Preparar la salsa
En otra sartén, sofríe el ajo en aceite.
Agrega el puré de tomate, sal, pimienta y azúcar.
Cocina a fuego bajo durante 10 minutos.
Unir y cocinar
Añade las albóndigas doradas a la salsa y cocina todo junto durante 30 minutos a fuego lento, moviendo ocasionalmente.
El resultado: albóndigas tiernas y jugosas con una salsa espesa y aromática.
👨🍳
Consejo del chef
Puedes sustituir el pan por pan rallado si tienes prisa.
Si prefieres una versión más ligera, cocina las albóndigas directamente en la salsa (hirviendo así no se rompen) sin freír.
Acompáñalas con puré de patatas, pasta o pan crujiente para mojar la salsa (“scarpetta” como dicen los italianos).
Si las haces más pequeñas, puedes servirlas como aperitivo o tapa caliente.
Puedes sustituir el pan por pan rallado si tienes prisa.
Si prefieres una versión más ligera, cocina las albóndigas directamente en la salsa (hirviendo así no se rompen) sin freír.
Acompáñalas con puré de patatas, pasta o pan crujiente para mojar la salsa (“scarpetta” como dicen los italianos).
Si las haces más pequeñas, puedes servirlas como aperitivo o tapa caliente.
🕰️
Historia del plato
Las polpette existen en Italia desde la Edad Media.
Originalmente, eran una forma de aprovechar la carne sobrante mezclándola con pan y especias.
Cada región italiana tiene su propia versión:
en el sur se cocinan en salsa de tomate, en el norte con vino y hierbas, y en el centro incluso con guisantes o limón.
Hoy son un símbolo de la cocina casera italiana, simples, sabrosas y llenas de amor. ❤️
Las polpette existen en Italia desde la Edad Media.
Originalmente, eran una forma de aprovechar la carne sobrante mezclándola con pan y especias.
Cada región italiana tiene su propia versión:
en el sur se cocinan en salsa de tomate, en el norte con vino y hierbas, y en el centro incluso con guisantes o limón.
Hoy son un símbolo de la cocina casera italiana, simples, sabrosas y llenas de amor. ❤️


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