"Imagen generada con IA con fines ilustrativos."
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Ingredientes
(4 personas)
4 jarretes de ternera con hueso (unos 300 g cada uno)
2 cucharadas de harina
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cebolla picada
1 zanahoria en cubos pequeños
1 rama de apio picada
150 ml de vino blanco seco
400 ml de caldo de carne
2 cucharadas de tomate triturado
Sal y pimienta negra al gusto
Para la gremolata:
Ralladura de 1 limón
1 diente de ajo picado fino
2 cucharadas de perejil fresco picado
👩🍳
Preparación
Enharina los jarretes ligeramente.
En una cazuela grande, calienta el aceite y dora la carne por ambos lados. Retira y reserva.
En el mismo aceite, sofríe la cebolla, la zanahoria y el apio.
Añade la carne de nuevo, incorpora el vino y deja evaporar el alcohol.
Agrega el tomate, el caldo, sal y pimienta. Tapa y cocina a fuego bajo durante 1 hora y media – 2 horas.
Mezcla los ingredientes de la gremolata y espolvorea sobre la carne antes de servir.
👨🍳
Consejo del chef
👉 Acompaña con risotto alla milanese o puré de patatas.
👉 La gremolata aporta frescura y equilibra la intensidad del estofado.
👉 Cuanto más despacio se cocine, más tierna será la carne.
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Historia
Originario de Milán, este plato se remonta al siglo XIX y representa la esencia de la cocina lombarda: sencilla, elegante y profundamente sabrosa.
El ossobuco (literalmente “hueso con agujero”) se cocina lentamente hasta que la carne queda tierna y la médula del hueso se convierte en una delicia cremosa.
Tradicionalmente se sirve con risotto alla milanese, aromatizado con azafrán.



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